11 abr 2014

Pesadillas de medianoche


Me despierto sumida en la oscuridad. Mi mente está nublada y sienta una sensación de agobio. Mi corazón va a mil por hora y mi respiración es entrecortada. Doy patadas para zafarme de la manta y saltar fuera de la cama. Solo quiero alejarme. Pequeños atisbos de luz se cuelan por las rendijas de las persianas.  Fuera todavía es de noche.

Intento dormirme, pero en vez de eso me quedo sentada contra la pared. Sea lo que sea con lo que estuviera soñando era una pesadilla. Me quedo mirando el techo y no puedo evitar pensar en que esta sensación de malestar que siento me acompañara por el resto del día.


29 mar 2014

La lista de Schindler.


La lista de Schindler: << Inolvidable>> <<Frustrante>> <<Triste>> <<Esperanzadora>>. La famosa lista que da nombre a la gran película de Steven Spielberg- un hecho de alegría. En absoluto una lista de muerte, sino una lista de sueños, de sonrisas, de salvación, de redención. Una lista de vida



Sinceramente, no estoy muy metida en este tipo de películas y tenía muchas ganas de saber el porqué de ese nombre. Mi única experiencia fue en la de “El niño con el pijama de rayas” y emocionalmente me ya me afectó bastante. Por esto, sabía y así fue, que la lista de Schindler iba a ser una de esas películas que te impactan, que marcan el antes y el después.

Hay tantos detalles que me gustaría comentar y tantas cosas que seguramente he pasado por alto en esta película. La lista de Schindler, ahora que la miro con cierta perspectiva, es una película que me ha dejado con ese regusto amargo. Me siento abrumada por todas las muertes vistas, todas las atrocidades que salen a la luz; pero al mismo tiempo no me hubiera querido perder ni un instante de ella.

Seguramente en esta reseña y análisis de la película me contradiga bastante pero esta película lo merece. Está hecha para hacer reflexionar y reflexionar al espectador… pero en ella hay tanto que reflexionar que no sé por dónde empezar.

Ya desde el primer momento me sorprendió. Es una película en blanco y negro. Me gusto el hecho de que no estuviera en color. Para mi le daba como un mayor significado, como si todo fuera más serio; las sombras más oscuras y la luz más clara. 

Poco después se no muestra a Schindler con un porte imponente e intimidatorio. Ojalá Oskar Schindler hubiera sido un hombre mucho más fácil de entender; si hubiese sido el héroe convencional  luchando por sus ideales o simplemente el malo que compraba esclavos judíos. El hecho es que era imperfecto: un bebedor, mujeriego, movido por la codicia. Un hombre que vio su oportunidad al inicio de la segunda guerra mundial y abrió una fábrica empleando como mano de obra a los judíos. Solo quería ganar riquezas, pero entonces llega  el fin de la guerra y él había arriesgado su vida y gastado su fortuna para salvar a todos estos judíos y había defraudado a los nazis por meses con una fábrica de municiones que jamás fabricó una sola bala útil. ¿Por qué cambió? ¿Qué sucedió para que se transformara de un esclavizador a un… ser humano? La verdad puede hacer ver a los más ciegos.

Este cambio de mentalidad se da ve por primera vez la realidad en la que viven los judíos. Un verdadero infierno desatado en las calles del gueto que estaban tomando los alemanes. Los judíos, indefensos e inocentes, siendo perseguidos, asesinados por los generales alemanes. Entonces, es cuando divisa entre la multitud alterada, a una niña judía con un abrigo rojo. Lo más chocante de esta escena es que minutos después nos volverán a enseñar el abrigo rojo tendido en la pila de los quemados.


 Otro personaje al que me gustaría destacar es a Amon, un general de la SS. Un hombre con una gran falta de emociones y una enorme inmoralidad. Lo que más me tocó fue su primera vista en escena. Está en la cama con su amante y se levanta a sentarse en el balcón. Entonces como cualquier actividad de la mañana sin motivo alguno dispara a varios judíos. Solo le faltaba tomarse el café. Pero algo inesperado pasa, algo que intenta romper su burbuja de desprecio hacia a los judíos. Comienza a  enamorarse, aunque yo lo hubiera llamado más un encaprichamiento, obsesión… Se da cuenta de que ha empezado a desarrollar sentimientos por ella, por una sirviente judía, Helen Hirsch.  Pero él siempre lo ha tenido todo controlado y por eso que haya algo que no pueda controlar le pone en una situación desconocida, no sabe qué hacer. 


En toda la película tiene un solo momento de lucidez. Un momento en el que toda la realidad le golpea de golpe y las palabras empiezan a salir de su boca. Por una vez se pregunta: ¿Y si nosotros somos los monstruos y vosotros simples inocentes? ¿Eso nos convertiría en culpables? ¿Seríamos asesinos? ¿Y si quisiera acercarme y tocarte? ¿Podría? El general hablaba como si estuviera manteniendo una conversación, como si Helen le estuviera contestando. Incluso la toca gentilmente y siente compasión por ella. “Y si lo que está mal es el mundo y tú y yo somos los que estamos bien”. Pero tan rápido como llegó se fue. Es como si le horrorizara su propia reflexión: la tira, la insulta y la pega una paliza.

El tema del racismo y la persecución de los judíos, los nazis y demás son temas que se nos presentan en esta película. No son un misterio para mí, es decir, forman parte de nuestro pasado, de nuestro presente y seguramente también lo formen en nuestro futuro. Es algo que sabemos que está ahí, que no se puede esconder bajo la cama o en el armario. La lista de Schindler nos muestra de una forma muy cruda lo que pasaba, como quemaban a las personas,  las muertes por armas, la selección de personas, donde los judíos intentaban sobrevivir como podían incluso poniéndose su propia sangre en las mejillas para aparentar color en la piel. Llena de situaciones que hacen que tu cerebro grité “injusticia” por todas partes. Les han quitado todo. Su riqueza, sus pertenencias, su personalidad. Les echan de sus casas; les quitan su hogar. Ya no tendrán hogar nunca más. Estas fueron más o menos las palabras de una de la judía, sirvienta de Amon, a Schindler: “Cuánto más vivas, no hay reglas para vivir. No podemos hacer algo ni no hacerlo”. Se creen superiores, creen que tienen el poder sobre ellos, pero como dijo Schindler una vez: “Poder es cuando tenemos la justificación para matar y no lo hacemos”.



Xauuu ;)

9 mar 2014

Pérdida en el espacio...


Pérdida en el espacio, atrapada entre las estrellas, soy una nebulosa de emociones. Sin saber adonde ir, sin saber como siquiera entré en este mar de confusiones. Vago pérdida sin un rumbo realmente. Miro a mi alrededor pero nada me es familiar. De repente, me siento pequeña, vulnerable... Siento como si todo el mundo se diera la vuelta y me dejara en la esquina donde la oscuridad y las sombras se abren paso hacia mi mundo, rompiendo todo mi universo. No puedo sobrellevar todo este cúmulo de ambigüedades, indecisiones y contradicciones dispersas. No sé que estoy haciendo; mi mente se ha rendido y mi corazón ha dejado de luchar. Lo que me rodea se vuelve de un gris turbio que no deja ver nada a través de él,  el aire está cargado de palabras susurradas al oído. Y yo intento mantener la sonrisa pero las comisuras de mis labios descienden inconscientemente como las lágrimas reprimidas cuando lo único que necesitas es gritar y llorar desconsoladamente.

Al final, sucumbo a toda esta oleada de emociones. Me dejo ir...

2 mar 2014

Trailer divergente en españooool :)

¡Hola my little heroes! Dios estoy harta de estudiar pero entonces veo esto... 

College board


...y pues eso sigo estudiando xD Os traigo un trailer de divergente en españool. 



No sé si habréis oído ya la voces antes, pero personalmente es la 1ª y bueno.... puff es que la voz de 4 es como demasiado de niño y la Tris un poco igual, pero ya veremos si en la pantalla grande me convencen más estas voces :8

Me despidooo :)

23 feb 2014

Tú y yo...

Tú y yo
Ha pasado mucho tiempo. Todavía recuerdo cuando de jóvenes hacíamos planes sobre cómo iba a ser nuestra vida.
Ahora me topo contigo en la calle. Te digo hola y tú lo dices de vuelta. Te pregunto cómo va tu vida. Tus ojos brillan relucientes. Me cuentas sobre tu mujer y tus hijos. Los míos se apagan. Me cuentas cosas, pero no consigo oír las palabras. Veo tus labios moverse pero solo oigo el silencio pitando en mis oídos.
Pero ¿qué contarte? Que te he esperado durante todos estos años, que he tenido esperanza, aferrándome tan fuerte a todo lo que dejé atrás. No me importa si el mundo es mío, porque todo lo que sé es que te sigo queriendo, pero cuando estoy entre la espada y la pared, no necesito a nadie que me rescate porque no estoy esperando un milagro. Esta noche correré libremente hacia la tristeza. Hacia la tristeza sin nada que perder, mientras tú regresas a tu hogar.
Te miro, esperando que veas en mis ojos el dolor, pero tú solo sonríes. Y cuando lo haces, me rompes el corazón. No porque no quiera que seas feliz. Porque eso es todo lo que quiero. Sino porque años atrás, cuando me imaginaba a alguien preguntándote sobre tu vida, tú…les hablarías de mí.


16 feb 2014

Lo que escribo.

(Lo que escribo)
24-1-14

Corto todas las cuerdas que me atan a ti para dejarme caer. Culpo al viento, que se llevó las palabras sin decir. Culpo a las llamas, que consumieron nuestro amor hasta que solo quedaron cenizas. Me culpo a mí, por haberte alejado, por haberme rendido. Te culpo a ti, por no perseguirme, por no haber luchado por mí. Pero, ¿para qué culpar? ¿Para qué señalar con el dedo?
Personas pasan junto a mí, me miran durante un instante intentado descifrar la tormenta en mis ojos, el temblor de mis dedos, la sonrisa fugaz. No sé porque todavía te busco entre la multitud, esperando que aparezcas e ilumines mi día. 
Sinceramente, no lo sé.
Alguién me da un toquecito en el hombro. Tengo la estúpida esperanza de que sea él. Levanto la mirada, pero no es él. La vuelvo a bajar.
 —Eh. Levanta la cabeza y mírame— intento seguir escribiendo, pero las palabras parecen no querer venir. Qué oportuno—.Dicen que hay varias razones por las que las personas no miran a los ojos ¿sabes? Por vergüenza, por  incomodidad, pero tú… sé que si lo haces romperás a llorar en cualquier momento, ¿me equivoco?— me coge de la barbilla y me levanta la cabeza obligándome a mirarlo. Su mirada es intensa. Escudriña mi rostro buscando algo— porque estás ro-ta -— susurra y una leve risa sale de su garganta—. Pero no sabes nada, ¿lo haces? Sientes que él te olvidará… y lo hará. Que a él le dejará de doler… y lo hará. Te quedarás encerrada en ti misma preguntándote “¿qué hice mal?”. Serás un mero recuerdo que vagará perdido, siguiendo el curso del río hasta caer por la gran cascada y perderte entre la espuma. Te hundirás, cual niño que no sabe nadar. Sufrirás el amor que apuñala más fuerte que un cuchillo, sí, un cuchillo, y te retuerce hasta llegar al corazón y dejar un agujero que nunca podrás cerrar. Y cómo predije, estás llorando-— parpadeo y me limpio una lágrima que cae por mi mejilla. Ni siquiera me había dado cuenta.
—Porque detrás de cada invierno hay una primavera y detrás de cada persona, un corazón palpitante y vulnerable-—me sonríe y entonces se aleja tarareando alguna canción. ¿Qué debería hacer? ¿Sentirme triste, enfadada...? Y sin embargo yo… me río. ¿Me río? Sí, me río. Me río por lo surrealista que es la situación. Me río por todo lo que me ha pasado, por “él”. Me río por este chico despreocupado al que no conozco, pero que parece conocerme mejor que yo.
— ¡Espera! corro hacia él. Él se gira con expresión curiosa-. ¿Cómo puedes haberme dicho eso?- le espeto entre risas. Pero él ya no se ríe.
— Siempre os veía venir aquí. Os acercabais al precipicio y cuando llegabais a la barandilla gritabais eufóricos al vacío, pero un día solo llegaste tú. Te veías totalmente pérdida e insegura. Te acercaste al borde y simplemente gritaste. Caíste de rodillas y lo único que se oía era tu llanto junto con el eco de tu grito. No sé cuánto tiempo pasó, pero parecías tan pequeña, tan frágil.  Desde ese día, venías cada día a este sitio alejado, te sentabas aquí y escribías. Y yo siempre te observaba y…—desvió la mirada—solo quería acercarme y abrazarte.
— ¿Y por eso…?
— Y por eso quería hacerte llorar. Yo soy así. Quería invitarte a salir, conocerte, pero solo malgastas tus pensamientos en ese idiota. Quería hacerte sentir peor, quería abrirte los ojos, decirte “mírame como le mirabas a él, sonríeme como le sonreías a él”.  Quería que lo dejaras ir. Parece tan tranquilo. Como si las cosas que dice no le afectaran, como si no me afectaran. Pero sí me afectan. Mucho.
No sé qué decir— admito.
—Todavía piensas en él— no lo pregunta. Es un hecho que me pesa fuertemente. Me observa atentamente y yo le observo. Después de unos minutos habla—. Me estás mirando a los ojos— me sonrojo y bajo la mirada.
—En fin… adiós—se despide y se aleja caminando, pero se gira una última vez—. Volveré.
—Te esperaré- le contesto al instante. Me sonríe y no sé por qué me da un vuelco al corazón.

Sinceramente, no lo sé.


3 feb 2014

Hablar con el silencio cuando no hay nadie más para escucharte...


Sin título.
Empieza a andar lentamente hacia el precipicio. La observo atentamente, absorbiendo cada paso, cada parpadeo,  cada respiración. Ella no se da cuenta, pero yo estoy aquí; escondido, presente, pero invisible a sus ojos. Sus zapatos levantan el polvo de la tierra seca. Camina decidida hasta el borde donde se apoya en la barandilla. Mira  hacia abajo, al vacío que parece no tener fin. Luego, levanta la mirada, contemplando tranquilamente el atardecer que poco a poco va dejando paso a la noche entre las altas montañas. Entreabre la boca cómo si fuera a decir algo, pero en vez de eso, se aleja.

Me hubiera gustado hablar con ella, contarle lo solo que me siento, lo incomprendido que me siento… pero no puedo. Me he pasado una vida entera atascado en el silencio, temiendo decir algo mal. Simplemente me muerdo la lengua y me limito a esperar a personas como ella para decir las palabras correctas.

Entonces, veo como ella se gira y vuelve a acercarse. Se inclina sobre la barandilla y cogiendo aire, grita con todas sus fuerzas. No grita nada en concreto, simplemente grita. Y yo grito.

Una sonrisa se forma en sus labios y se aleja caminado, tarareando alguna cancioncilla.

Me han gritado muchas veces. Por amor, por temor, por desahogo; enfadados, tristes o contentos. Y yo siempre les he gritado de vuelta. Y luego se van. Y yo me quedo.

La vida sigue- dicen-, pero no siempre es verdad.
A veces la vida no sigue.

A veces solo pasan los días. 

Atentamente, el eco.